La importancia de Uke

En numerosas ocasiones no se tiene consciencia de la importancia de Uke, a la hora de trabajar las diferentes disciplinas y a la hora de aprender nuevas técnicas es muy importante el trabajo que desarrolla.

Para ponernos en situación definamos a Tori y a Uke. Como dice la Wikipedia, En la práctica de artes marciales, cuando los practicantes trabajan por parejas, se llama Tori (o en algunas disciplinas Nage) a aquel que aplica una técnica determinada y Uke, a la persona que recibe la técnica.

La importancia de Uke es vital, aunque acaba siendo menospreciado y acabamos centrándonos a los “momentos de Tori”, porque al final es quien se defiende, quien acaba como ganador, Tori es quien queremos ser, por eso cuando hacemos nuestras técnicas queremos ser el mejor Tori, para eso entrenamos, la tendencia no es la de valorar proporcionalmente ambos roles, ante una demostración, nuestro instinto nos hace fijarnos automáticamente mucho más en el Tori.

De lo que no somos conscientes es que nuestra mejora depende directamente del Uke con el que estemos trabajando, cuanto menos se implique él en el trabajo, menos vamos a aprender, nos guste o no.

Uke es aquel que nos deja aprender, pone la resistencia necesaria para que aprendamos bien la técnica, sin ser excesiva para que no nos salga ni ser demasiado laxo, para que nos resulte excesivamente fácil y acabar cayendo en un ego injustificado. Él es el que se debe fijar en nuestros defectos, el que nos ayuda cuando ve algún hueco o algún vacío en nuestra técnica, el que nos acompaña en el golpeo, en la caída, el que en cierta medida nos instruye en la técnica que estamos desarrollando desde su posición, él es el segundo de abordo, el que es conducido, el perdedor porque se equivoca atacando, se desequilibra y finalmente, el que acaba cayendo. La figura del Uke es la figura del equivocado entre otras. En cierto modo es el malo de la historia.

Y de aquí pasamos al punto de si tenemos que trabajar siempre con el mismo Uke o no, entrenar siempre con un compañero con el que estemos a gusto siempre nos hará avanzar más rápido, entrenar con una persona aleatoriamente o con alguien con quien no acabamos de encajar nos puede hacer perder tiempo en adaptarnos,  pero cambiar de vez en cuando de compañero nos puede hacer ver diferentes perspectivas e incluso ver que técnicas que creíamos dominar perfectamente no las dominamos tan bien, así que hay que encontrar un equilibrio entre trabajar con el mismo y cambiar para mejorar como Tori.

Cuando estemos delante de nuestro Uke, nuestro saludo debería ser muy sentido, pues de él depende que aprendamos o no. Seamos buenos Tori, pero para nuestro beneficio y el de nuestros compañeros seamos mejores Uke.

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